domingo, 7 de septiembre de 2008

concierto despedida


Pues si... me voy a las frías e inglesas tierras... y para despedirme, voy a dar un concierto, que tengo muchas ganas de irme cantando.
Será un concierto especial, con canciones nuevas, otras no tanto, alguna que otra versión y espero que sorpresillas.

El evento será en Cádiz, en la Taberna Flamenca La Cava (c/Antonio López), el viernes 12 de septiembre a las 12 de la noche. Se ruega puntualidad, ¡¡que no tengo ganas de empezar el concierto a las tantaaaas!!

Vengan dispuestos a pasarlo en grande, porque yo lo estoy.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Su majestad el tango (argentino)





Aníbal Troilo,
Contursi,
Discépolo,
Homero Manzi,
Piazzola,
Gardel


La voz llorando al fondo de la barra,
el pulmón de Argentina es un bandoneón


La Última Curda
Mi Buenos Aires Querido
Cambalache
Malevaje
Volver

La vida implacable tiembla en una garganta,
renace en un tango, y se hace canción.


miércoles, 23 de julio de 2008

autodefinición (¿por qué demonios canto?)





"Sólo quiero darme a entender, emocionar o mejorar con aquello que a mí me ha emocionado o mejorado antes de escribirlo; o más todavía: gritar a los sordos, hacer hablar a los mudos, alegrar a los tristes, poner mi verso en el hombro de los enamorados, hacer pensar a los demasiado frívolos, describir la belleza a los ciegos de espíritu, amonestar a los injustos, divertir a los niños; esto es lo que quiero y a veces consigo."


Gloria Fuertes

domingo, 22 de junio de 2008

Hay que dar de comer alas al poeta,
dejar que engulla misterios,
llenar su copa hasta el borde,
hasta que rebose
y sus párpados se confundan con el infinito,
mojar sus labios en el llanto futil de la derrota.

Hay que sacarlo de noche a pasear,
a conversar con las farolas
y dejarle alumbrar por la tenue luz de una espalda desnuda.

Llévenlo a desayunar a las iglesias
para que aprenda de Dios a ser
palabra y carne.
Déjenle vestirse con el grito fugaz de la alegría,
permitan que se calce los zapatos del labriego,
para que aprenda los ciclos ocultos de las cosas.

Háganle repudiar las baldosas
y absténganse de darle a leer la sección de Economía del periódico,
rescátenlo de las vacías aulas universitarias
y hagan el favor de devolverlo al parvulario


y sobre todo,

ámenlo,


ámenlo sin pudor y sin recato.

jueves, 19 de junio de 2008

El mundo se divide en fragmentos cada vez más pequeños,
se desintegra,
¿qué será de nosotros cuando el odio termine de levantar sus barreras?

Andaremos perdidos en la niebla,
ajenos al calor y la ternura,
desnudos de justicia y compasión,
seremos como hienas que sonríen en la noche,
como cuervos sacándonos los ojos,
la muerte es el resultado,
el amor la única salida
para huir del destino que ansioso nos aguarda.

martes, 29 de abril de 2008

Nómada



El viaje que nunca se acaba, la música girando a través del mundo, como un satélite sin rumbo fijo. Esa es quizá la vocación del músico, su naturaleza y también su maldición. Ya no sólo el viaje físico, de ciudad en ciudad, sino el espiritual ("que el pensamiento es estar siempre de paso", en palabras de Aute). Sacarle a la realidad el jugo, exprimirle todas y cada una de sus palabras, viajar al centro de los sentimientos y no desfallecer en el intento.

El camino del que canta nunca tiene fin, siempre a la búsqueda interminable de la metáfora acertada, de la noche que no acaba, de la melodía sinuosa.

Su deber es no conformarse, saber que la verdad es relativa, que sólo el amor libera, y que la naturaleza del nómada le impide conformarse con lo mediocre. Aspirar a la belleza, al delirio del acorde preciso y de la voz que se cuela en cada rendija del alma.

Todo este puñado de certezas caben en una canción, y Kino las hace suyas mezclando sutilmente su pasado rockero con su presente pausado y reflexivo, sin renunciar a la mística de la paz y el amor sobre todas las cosas, recogiendo ecos del folk con una instrumentación clara, precisa y contundente cuando es necesario. Una banda sonora apropiada para seguir haciendo camino.


martes, 4 de marzo de 2008

Palabras, palabras, palabras...

De vez en cuando me visitan, se posan levemente entre mis manos, incitadoras, sabiendo que siempre acabo por hacerles caso, y las dejo marchar. Susurran a mi oído tiernas melodías, se agarran a mi pecho y lo desbordan de intrincados sentimientos, de tiernas agonías y desgarradas alegrías. Me buscan en lo más recóndito de la noche, incansables, sabedoras de que siempre está mi puerta abierta.Saben que no puedo negarles nada.
A veces derrotado, con la cara mojada por la lluvia y el desaliento, recorro las calles tratando de darles nombre, de besarlas sin que se den cuenta, y me rehúyen. Desesperado buceo en las oscuras aguas del olvido...para intentar nacer de nuevo, y reconstruirme a su imagen y semejanza, siempre vivo merced a la palabra que me nombra, que da forma a cada uno de mis deseos, que dibuja tu silueta entre mis manos en el blanco de la hoja.