lunes, 10 de noviembre de 2008

Rayuela a cuatro manos


Leer sabiendo que estás allí, a nosecuántos kilómetros de distancia, viendo con otros ojos el mismo papel, abriendo esa caja de sorpresas que alguien dejó para nosotros tiene algo de emoción e incertidumbre. ¿Estaremos los dos a la vez encerrados en la misma página asombrados con igual ingenuidad? Sería como jugar a encontrarnos con los ojos vendados en medio de la gran ciudad. También me asalta la duda de saber si estaremos viviendo la misma historia, si la imaginación que tanto nos ha unido habrá interpretado de igual modo para ambos los códigos impresos más allá de las palabras.
Así que me adentro cada día entre capítulos y notas a pie de página con la esperanza de que, al volver la siguiente hoja, escondida detrás de cualquier esquina, sentada en el sofá de alguna habitación alquilada o en el banco de algún parque estés tú también, con un libro entre las manos y el corazón en los ojos, y ya no sean París, ni Oliveira, ni la Maga, sino tú y yo, aquí y ahora.

jueves, 30 de octubre de 2008

la revolución pendiente

Aún queda una revolución pendiente. La del arte, la del sentimiento, la del contenido. He muerto tantas veces esperando verla a ella, tan imposible…Queda despojarnos de nuestro nombre, del pesado altar que aun sin querer todos reclamamos, devolver nuestro espíritu a la tierra, a la maternal esencia que todos llevamos dentro y que siempre nos afanamos en ocultar.
Nos queda pendiente aprender el abrazo, desechar la desidia, echar abajo los muros de lo “bueno” y lo “malo”. No alcanzaremos jamás satisfacción alguna hasta que no sintamos que nuestras puertas se abren para todos, hasta que la íntima esperanza de ser libres que todos albergamos despierte a la vida, a la comunión de todos los senderos que bajo el sol recorremos día a día, a veces cansados, otras decididos, pero siempre con un único anhelo: no sentirnos solos, sabernos comprendidos, amados, y respirar cada segundo esa dicha.

Queda una revolución pendiente, pero aún no hemos sabido defenderla.

domingo, 7 de septiembre de 2008

concierto despedida


Pues si... me voy a las frías e inglesas tierras... y para despedirme, voy a dar un concierto, que tengo muchas ganas de irme cantando.
Será un concierto especial, con canciones nuevas, otras no tanto, alguna que otra versión y espero que sorpresillas.

El evento será en Cádiz, en la Taberna Flamenca La Cava (c/Antonio López), el viernes 12 de septiembre a las 12 de la noche. Se ruega puntualidad, ¡¡que no tengo ganas de empezar el concierto a las tantaaaas!!

Vengan dispuestos a pasarlo en grande, porque yo lo estoy.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Su majestad el tango (argentino)





Aníbal Troilo,
Contursi,
Discépolo,
Homero Manzi,
Piazzola,
Gardel


La voz llorando al fondo de la barra,
el pulmón de Argentina es un bandoneón


La Última Curda
Mi Buenos Aires Querido
Cambalache
Malevaje
Volver

La vida implacable tiembla en una garganta,
renace en un tango, y se hace canción.


miércoles, 23 de julio de 2008

autodefinición (¿por qué demonios canto?)





"Sólo quiero darme a entender, emocionar o mejorar con aquello que a mí me ha emocionado o mejorado antes de escribirlo; o más todavía: gritar a los sordos, hacer hablar a los mudos, alegrar a los tristes, poner mi verso en el hombro de los enamorados, hacer pensar a los demasiado frívolos, describir la belleza a los ciegos de espíritu, amonestar a los injustos, divertir a los niños; esto es lo que quiero y a veces consigo."


Gloria Fuertes

domingo, 22 de junio de 2008

Hay que dar de comer alas al poeta,
dejar que engulla misterios,
llenar su copa hasta el borde,
hasta que rebose
y sus párpados se confundan con el infinito,
mojar sus labios en el llanto futil de la derrota.

Hay que sacarlo de noche a pasear,
a conversar con las farolas
y dejarle alumbrar por la tenue luz de una espalda desnuda.

Llévenlo a desayunar a las iglesias
para que aprenda de Dios a ser
palabra y carne.
Déjenle vestirse con el grito fugaz de la alegría,
permitan que se calce los zapatos del labriego,
para que aprenda los ciclos ocultos de las cosas.

Háganle repudiar las baldosas
y absténganse de darle a leer la sección de Economía del periódico,
rescátenlo de las vacías aulas universitarias
y hagan el favor de devolverlo al parvulario


y sobre todo,

ámenlo,


ámenlo sin pudor y sin recato.

jueves, 19 de junio de 2008

El mundo se divide en fragmentos cada vez más pequeños,
se desintegra,
¿qué será de nosotros cuando el odio termine de levantar sus barreras?

Andaremos perdidos en la niebla,
ajenos al calor y la ternura,
desnudos de justicia y compasión,
seremos como hienas que sonríen en la noche,
como cuervos sacándonos los ojos,
la muerte es el resultado,
el amor la única salida
para huir del destino que ansioso nos aguarda.